- Ampliación del catálogo de productos o servicios: esta es una ventaja importante ya que no se necesita un gran espacio físico en anaquel para ofrecer los productos, ya que con fotografías o videos se puede mostrar el catálogo de lo que se ofrece con su descripción respectiva.
- Mayor cantidad de clientes: esto es posible porque la cantidad de personas en la red es infinitamente mayor a la que puede pasar por una calle o avenida donde se encuentra cualquier negocio.
- Feedback cliente-comerciante más efectivo: los clientes pueden expresar sus dudas e interés sobre cualquier producto, en cualquier momento y sin tener que esperar a un miembro del personal de la tienda que está libre. Ni lidias con bolsas o paquetes, ni sufres los tormentos de moverte en transporte público o privado. Puedes hacer reseñas sobre productos y servicios o incluso consultar lo que hacen otros.
- Reducción de personal: una tienda física requiere personal para atender sus diferentes departamentos. Si es pequeño, su personal será pequeño, pero si es grande, su personal será grande. En las tiendas de electrónica no es necesaria la misma cantidad de personal, lo que reduce el gasto y maximiza las ganancias.
- Funcionamiento 24 horas: esta característica destaca entre todas porque, si bien es cierto que hay tiendas físicas 24/7, de nuevo el coste de personal es un tema negativo, mientras que las compras online se pueden hacer en cualquier momento del día sin tener que pagarle a un empleado para trabajar en un turno de noche, por ejemplo.
- Inventario simplificado: el conteo de productos en stock y disponibles para ofertar, es un proceso vital para la sustentabilidad de cualquier empresa. En una tienda online este proceso está automatizado y se realiza de forma infalible.
- Mayor competencia: todas las ventajas que pueden atraer a una persona para vender online también atraerán a muchas más, por lo tanto, vender se convierte en una auténtica guerra entre vendedores a la hora de ganar más clientes.
- Desconfianza por parte de determinados sectores: aunque hoy en día existen muchas medidas de seguridad y tiendas online de confianza, todavía se dan casos de estafas y robos digitales, por lo que determinados sectores de la población siguen siendo reacios a comprar por Internet.


- Frecuencia y fidelización del cliente: debido al bombardeo de publicidad que existe en la web para promocionar productos y servicios, los clientes tienen la facilidad de comparar precios y esto les llevará a comprar en la tienda donde lo encuentren. Mejor opción. Si no es tuyo, perderás una posible venta.
- Limitación del control de calidad por parte de los clientes: A casi nadie le gusta comprar algo que no tiene en sus manos. Las tiendas en línea no permiten que el cliente interactúe con el producto físico hasta que se compra y entrega.
- Problemas ajenos a la tienda online: en muchos casos, las tiendas digitales dependen de una empresa de mensajería o transporte, por lo que están expuestas a contratiempos en la entrega, daños en el producto, fechas perdidas, etc. el cliente puede comprar directamente el producto y llevárselo a casa él mismo.
- Trato impersonal con el cliente: un aspecto vital para cualquier negocio es brindar un trato agradable al cliente, y en la red es difícil dar un trato cordialmente humano. Por eso es importante un buen sistema de atención al cliente.
- Fallas técnicas en el sitio web: Las páginas web están expuestas a fallas técnicas como colapso por sobrecargas y ciberataques por parte de piratas informáticos o de la competencia.
- Dependencia de la tecnología: si bien es cierto que con el paso del tiempo Internet se ha ido fortaleciendo en calidad de servicio y alcance, aún existen partes del mundo donde la conexión a la red es deficiente o incluso inexistente, lo cual aísla a un gran número de clientes potenciales. Sin dejar de lado la necesidad del cliente de contar con dispositivos electrónicos como celulares, computadoras o tabletas, los cuales pueden ser costosos y requieren de constante actualización.