Lo primero, antes de abordar cuestiones concretas sobre fotografía de producto, es contar con el equipo adecuado. Olvídate de la cámara de tu móvil, aunque sea a la última en tecnología e independientemente de su número de megapíxeles. Una cámara réflex es infinitamente mejor y te dará muchas más posibilidades. No se trata de adquirir un equipo profesional, sino que incluso una réflex de gama baja te será más útil que la cámara de tu móvil. En su defecto, al menos una cámara digital de alta calidad. Vayamos al meollo del asunto:
1. Equipo necesario: Aparte de lo ya dicho de la cámara, lo ideal es que tenga más de un objetivo, pero si se queda sin un zoom de 35-80mm tu presupuesto o 28-70 mm (estos son los que vienen de serie con estas cámaras) es más que suficiente para empezar.


Además, necesitarás un trípode y algunos focos para iluminar adecuadamente el área donde tomarás las fotos del producto. Con el tiempo, puede agregar filtros a las bombillas para cambiar la temperatura del color, pero comenzar con una temperatura de alrededor de 3500-3800K (luz ligeramente cálida) es ideal.
Caja de luz para fotografía de producto
Para tomar tus fotos de producto, tienes la opción de construir una caja de luz. La caja de luz es una gran herramienta para obtener fotos bien iluminadas que destaquen el artículo.
En este caso, la foto del producto se puede hacer con dos lámparas de luz fría, una a cada lado de la caja. Lo importante es que difundas esta luz fría con papel de seda para conseguir un efecto de iluminación más suave.