Por el contrario, los catálogos virtuales y fichas técnicas son un listado de productos con sus correspondientes características, detalles y categorías, pero que no nos permite comprarlos directamente a través de la plataforma virtual o el propio soporte, pero sí necesariamente tendríamos que pulsar un botón o enlace interactivo que nos llevara a realizar esta compra directamente a través de nuestro e-commerce. Digamos que son como los catálogos de productos de toda la vida, pero en una plataforma digital. Su objetivo es también la venta, pero no la compra directa como acabamos de comentar. Con el catálogo virtual también conoceríamos las características y novedades de los productos, nuevos lanzamientos, etc.


Y algunas de las diversas ventajas que nos ofrecen los catálogos virtuales es la inclusión de vídeos corporativos o explicativos, seguimiento estadístico de los clics que reciben nuestros productos y cuáles les gustan más, podemos compartirlo a través de correo electrónico y redes sociales, entre otros. .
Esta alternativa es ideal, ya que el coste y la gestión, a diferencia del ecommerce, es menor y además nos ofrece la posibilidad de actualizar nuestros productos de una forma muy fácil y versátil. Además, también es una alternativa para aquellas empresas con muchos productos (fabricantes, pero sobre todo distribuidores) que no tienen ni el tiempo ni la manera de gestionar el sistema de pedidos y envíos que conlleva una tienda online.