Los objetivos cuantitativos son aquellos que se expresan fácilmente en cifras concretas, y cuyos resultados se ven a corto plazo. Pueden seguir parámetros clásicos (facturación, volumen de ventas o cuota de mercado) o más apegados al Marketing Digital (alcance, impresiones o interacción). A continuación, veremos algunos ejemplos:
- Obtener beneficios: este es el objetivo final de cualquier empresa, ya que está condenada a desaparecer si no genera dinero. Es el objetivo prioritario tanto de las pequeñas empresas como de las grandes multinacionales.
- Aumentar clientes: Es un objetivo algo relacionado con el anterior, pero no idéntico. En ocasiones, las empresas buscan ampliar su cartera de clientes, aunque sea sacrificando parcialmente el beneficio.


- Minimizar costes: es fundamental tratar de producir lo más barato posible, ya que esto supondrá poder vender productos y servicios más baratos y generar una ventaja frente a la competencia.
- Potenciar el alcance: en las campañas de sensibilización, es fundamental apuntar a aumentar tanto el alcance como las impresiones, para asegurar una adecuada visibilidad del producto o promoción.
- Generar interacción: en la fase de consideración suele ser interesante involucrar a nuestra audiencia con contenidos interactivos que generen buenos niveles de engagement rate. Esto hará que opten por nuestra oferta.
- Crecer en comunidad: a pesar de que cada vez está más demostrado que no es necesario tener una gran base de seguidores en las redes sociales para realizar una campaña de éxito dentro del Marketing Digital, el objetivo de aumentar seguidores suele ser demandado por motivos de imagen.